¿Son los niños desobedientes o los padres sin recursos?
¿Son los niños desobedientes o los padres sin recursos?

¿Son los niños desobedientes o los padres sin recursos?

Los niños desobedientes son uno de los quebraderos de cabeza más grandes de los padres, está claro que todos deseamos que nuestros hijos sean obedientes, al fin y al cabo las normas impuestas son para su propio beneficio, pero

¿A qué precio queremos que el niño obedezca? 

No es lo mismo que nuestros hijos hagan lo que pedimos porque de verdad desean hacerlo, a que lo hagan por miedo a represalias, lo que solo aumenta las emociones negativas destruyendo la armonía.

Sí pero ¿Qué hago con un niño obediente? ¿Hay pequeños que solo responden con castigos? 

Estamos de acuerdo en que hay niños más complicados que otros, algunos pequeños parecen desobedientes por naturaleza destinados a no cambiar nunca pero ¿Son los pequeños los que deben cambiar de la noche a la mañana? ¿O por contra somos los padres los que debemos buscar la mejor forma de comunicarnos con ellos? 

Si variamos nuestra forma de hablarles, de corregirles, de sugerirle cómo deben hacer las cosas, ellos también cambiarán en su respuesta. Solo debemos dar con esa tecla ganadora que consiga que el niño quiera hacer, lo que sabemos que debe hacer. 

Vamos a ver en poderenfamilia.com algunos consejos para conseguirlo: 

Consejos para que los niños obedezcan 

Lo primero que debes saber es que estos consejos no funcionan igual en todos los niños, la clave del éxito es probar hasta dar con la mejor forma para nuestro hijo:

Anticipa lo que se espera de ellos: Indica muy bien lo que se debe hacer en cada situación. Por ejemplo: después de clase iremos al supermercado, recuerda que es un sitio donde hay que estar calmado. No podemos quejarnos de que los niños se comportan de forma inadecuada si ni siquiera conocen cual es la forma de hacerlo. 

Rutinas: Las rutinas crean hábitos a los que nos cuesta resistirnos, si el niño hace las mismas cosas siempre a la misma hora, las seguirá haciendo por inercia. Este es un buen truco para que haga los deberes. 

Predica con el ejemplo: Los niños aprenden por imitación, no podemos decir a nuestros hijos que no digan palabrotas si nuestra casa está llena de palabras malsonantes. Cesa en la conducta que quieres corregir en el niño, y el la mejorará casi como por arte de magia. 

Los límites son necesarios: Los niños (Y muchos adultos) Se sienten más cómodos en zonas seguras con normas definidas. Estas normas deben ser iguales para todos y las reprimendas por saltarlas también. Así el niño entenderá muy bien lo que se espera en cada caso. 

Deja que el pequeño elija: Imagina que vais a casa de su abuela y el niño tiene que vestirse ¿Qué zapatos quieres? ¿Los rojos o los azules? Sonará mucho mejor en su cabeza que ¡Venga, ponte los zapatos, nos vamos! ya que no se formula como una orden si no como una pregunta, por lo que el niño no tiene contra qué rebelarse, sólo dará su opinión. Lo que también le hará sentir que se le tiene en cuenta. 

Los castigos no sirven: La única forma de conseguir que alguien haga algo es que quiera hacerlo, los castigos a la larga solo sirven para aprender a evitarlos no para hacer más atractiva la conducta que queremos inculcar en nuestros hijos. 

Muchas veces los niños desobedientes son solo fruto de padres que, por desconocimiento, no conocen la mejor forma de poner límites a sus hijos. Cambiar nuestros hábitos de conducta con ellos, puede dar frutos ¡Muy dulces!