Resolución de conflictos familiares
Resolución de conflictos familiares

Resolución de conflictos familiares

Los conflictos familiares se dan en todos los hogares, y es que el núcleo familiar se compone por distintas personas que cuentan con sus propias opiniones, necesidades y expectativas.

Sin embargos los conflictos familiares no tienen porqué suponer un problema, bien enfocados son una manera de crecer, el problema viene cuando estos conflictos derivan en una lucha de poder.

Para evitar que esto ocurra vamos a detallar las técnicas más eficientes en la resolución de conflictos familiares:

Técnicas efectivas para resolver conflictos familiares

1- Ataca al problema y no a la persona

Cuando se produce un conflicto es muy habitual que una de las dos partes suelte la peligrosa frase de “Siempre haces lo mismo” palabras que realmente son un ataque y que ofenden a la persona que las recibe, con el paso del tiempo esa persona estará cada vez más resentida con nosotros y en consecuencia se mostrará reacia a cambiar su actitud, llegados a este punto el problema no hará más que crecer, simplemente porque hemos atacado a la persona.

La forma correcta de abordar el problema sería decir, “No me gusta que hagas esto en esta situación ¿Cómo resolvemos el problema?” Y que ambas partes creeis un plan de acción para el cambio. Por supuesto debéis cumplirlo y en caso de no hacerlo, buscar la causa que os impide su cumplimiento, y poner una solución.

2- Cuida tus palabras

No hay nada más nefasto para una relación que caer en el insulto, la crítica y los ataques irracionales, por otro lado tampoco hay nada más común cuando se produce un desacuerdo.

Morderse la lengua antes de atacar al otro y permanecer sereno es la mejor forma de evitar una discusión. ¿Significa esto que vamos a darle la razón al otro? No, significa que no vamos a caer en su juego emocional.

Una vez que los ánimos están más calmados, es hora de buscar entre todos la mejor solución para el problema.

3- Enfócate en el futuro

Cuando se produce una discusión, ya sea entre los miembros de una familia, compañeros de trabajo o un grupo de amigos, es común “aprovechar la situación para airear trapos sucios” y sacar todo lo que pensamos que el otro está haciendo mal.

Esto habitualmente lo utilizamos como mecanismo de defensa cuando nos sentimos atacados por uno de los integrantes de la discusión. La mejor forma de evitar esta complicada situación es poner el foco de atención en el problema que queremos resolver, centrándonos en las acciones futuras que cada miembro de la familia implementará para ponerle solución. Olvidando los errores del pasado y por supuesto las situaciones que no vienen a cuento en este momento.

Recuerda que tu objetivo no es discutir con la persona, es un miembro de tu familia y le respetas, tu fin último es solucionar un problema que os atañe a todos, y como tal debes centrarte en el problema y en sus posibles soluciones, para llegar a un fin que resulte beneficioso para TODOS los miembros de la familia.