Aprende de los problemas dentro de tu familia
¿Qué podemos hacer para evitar los problemas familiares?

Aprende de los problemas dentro de tu familia

La familia es el grupo de apoyo. Ninguna evolución de la misma, ninguna forma que adopte, monoparental o no, va a cambiar esa realidad maravillosa. Sin embargo también es cierto que nosotros no elegimos a los miembros de nuestra familia y eso es enormemente positivo pues nos confronta con un aprendizaje acerca de nuestra alma que no tendríamos de otra manera. Muchas veces los problemas diarios, las diferencias de personalidad y la falta de recursos para gestionar conflictos transforman lo que debería ser un remanso de paz en un auténtico infierno si no aprendemos a afrontarlo y a solucionarlo.

Por otro lado tiene solución, todos los miembros de tu familia quieren el mismo ambiente de paz que tú, y si aún no se ha conseguido es por falta de información (Y puesta en práctica) A continuación en poderenfamilia.com.es vemos qué podemos hacer para evitar problemas familiares: 

¿Qué podemos hacer para evitar problemas familiares?

1- Utiliza siempre palabras respetuosas

Caer en el insulto y palabras malsonantes es fácil, sin embargo no hay nada más perjudicial cuando se trata de resolver un conflicto. 

Utilizar un lenguaje educado y calmado ayuda a que la otra persona también se relaje. La calma de todos los miembros de la familia nos ayuda a afrontar el problema como lo que realmente es: Una situación que solucionar.

2- Demuestra interés por tu familia

Todos tenemos problemas, y si los demás miembros de tu familia también. Mostrar interés por sus asuntos diarios les hará ver a los miembros de tu hogar que estás ahí para ellos, cuando surja un contratiempo personal podrán hablarlo entre todos para buscar una solución. De esta manera los problemas no se los guarda uno para sí, acumulando rencor y resentimiento que después explotan con los miembros de la familia (Aunque en principio ni siquiera fuera con ellos)

Realizar actividades divertidas en familia también refuerza la confianza y el vínculo de unión. Es importante que resulten amenas para todos los miembros de la familia y no solo para uno o varios de ellos. 

3- Descubre si tú eres el causante del problema: 

En ocasiones tú serás el causante de los conflictos y en otras no, es importante saber qué actitudes pueden estar creando confrontación y como solucionarlas, por ejemplo: 

  • ¿Reaccionas con malas palabras? 
  • ¿Das excesiva importancia a problemas que no la tienen?
  • ¿Descuidas tu relación de pareja? 
  • ¿Llegas estresado del trabajo a casa y lo “pagas” con los miembros de tu familia?
  • ¿Tu falta de autocuidado te pone de mal humor, o te cansa demasiado como para encargarte de tu familia? 

Identifica si puedes estar cometiendo estas u otras conductas inadecuadas y trabaja por ponerles solución. Una vez que arregles tus problemas, te será más fácil guiar a los demás para que también lo consigan.

4- Considera que todos los miembros de la familia son tus amigos

Son personas con sus más y con sus menos, pero siempre querrán ayudarte porque al fin y al cabo son tu familia. Este punto también es importante para comprender que no debemos pedir que sean perfectos, si la personalidad de un miembro de la familia es muy buena para hacer cosas divertidas, podrás hacer fácilmente cosas divertidas con ella. Si otro miembro es muy metódico (Por ejemplo tu padre o tu pareja, hablamos de personas adultas) puedes pedirle ayuda para organizar la casa, las finanzas… Pero puede que no al contrario.  

Al final la calma, la comprensión y asumir que nosotros también podemos tener parte de culpa es todo lo necesario para evitar y solucionar los problemas familiares.