Niño que no se comprende a sí mismo será adulto sin equilibrio

Niño que no se comprende a sí mismo será adulto sin equilibrio

“Una emoción no causa dolor. La resistencia o supresión de una emoción causa dolor. “

Las emociones nos mueven. Por definición son eso, lo que mueve a pensar, a hacer, a vivir. No es posible, sin lugar a duda, un ser vivo sin emociones. No sobreviviría o, más claramente: la no existencia de las emociones revelaría que no estamos ante un ser vivo. Hay una tradición racionalista, ya desechada por completo, que desvincula el pensamiento de las emociones, la razón de los sentimientos.

La lógica que nació de la emoción

Se sabe que el origen de los primeros pasos de la lógica, la que identifica lo que es igual para de ahí deducir lo que es diferente, se basa en un sentimiento básico. Empezó con identificar lo propio frente a lo ajeno, mi grupo al que pertenezco ante el extranjero, lo que sirve para una cosa separándolo de lo que no sirve para eso.

El sentimiento de resumir las desigualdades radicales de la naturaleza y de la vida a las tesis lógicas derivadas del A=A es fruto del instinto de supervivencia humana. Y vale para lo que vale, para manejarse en lo práctico y para ayudar a encauzar lo complejo.

Pensar con lógica ayuda, pero solo eso

Y decimos ayudar, no solucionar, porque hasta para pensar debemos desear vivir y sentir el impulso de las emociones desde sus niveles más básicos. Pero, y esto es muy importante, alejarse de la realidad sosteniendo la existencia de un pensamiento puro, un espíritu abstracto desligado de la vida emocional es negar la misma vida de la que tal pensamiento ha nacido.

Para educar niños que sean adultos maduros es necesario, pues, no alejarse de la educación en las emociones y sentimientos.

Emociones y sentimientos desde niños

La reciente psicología diferencia las emociones de los sentimientos. Y dentro de aquellas, las hay básicas y aprendidas. No se trata de ponerle palabras o matizar acerca de ellas. Al fin y al cabo los nombre son los nombres. Nos importa, para ayudar a los niños a sentirse, valorarse, rectificarse y ser felices, tener en cuenta algunas ideas:

  • Hay emociones primarias que se forman en el cuerpo, arraigadas en lo ancestral. Son: alegría, tristeza, enfado, miedo, asco, desinterés, confianza. Debemos tener en cuenta que nuestros hijos están dotados de ellas desde que se conciben. Y acompañan a la persona hasta su muerte. Cada una de ellas vive dentro de los hijos y están dispuestas a convertirse en impulsos positivos o destructivos según los eduquemos. Incluso los personajes patológicos de los que se dice que carecen de emociones, los tienen. De lo que carecen es del aprendizaje de las emociones sociales y de los sentimientos. Les falta la capacidad de aprender y de imitar, o domina en ellos la emoción del desinterés, por ejemplo.
  • Hay emociones que son aprendidas en los primeros años. Los padres y los adultos las enseñan dando forma a las emociones primarias. Como: vergüenza, culpa, satisfacción, placer, orgullo, desprecio. Es aquí donde comienza la parte educativa. El niño realiza la primera trastada: pintura en las paredes recién pintadas del salón y luego negar haber sido él quien lo hizo. Educar es hacerle sentir vergüenza, sí, por haberlo hecho. Una vergüenza que saca a la luz la tristeza que tiene de manera natural. Correcto. Pero es muy importante, después, hacer que surjan otras de las emociones básicas. Puede ser la satisfacción unida al orgullo de lo bien hecho. Cuando a la siguiente vez, tu niño no haya pintado las paredes y sí el bloc que tuviste la inteligencia de comprarle, despierta ese orgullo. Enséñale también a estar satisfecho con su comportamiento correcto.
  • Y, por fin, hay sentimientos. O emociones complejas. Los sentimientos se forman en los niños y jóvenes poco a poco, tienen una duración menor, son menos intensos y están ligados a los pensamientos. Parte de la infinita variedad de ellos la listamos abajo.

Estrategias para enseñar a sentir

Si la educación es, además de la instrucción en conocimientos y habilidades cognitivas, lograr que los niños y jóvenes lleguen a adultos armoniosos social y afectivamente, es importante conocer dos pautas educativas:

  • Enseñarle a aceptar sus emociones. Se trata de no negarlas, reprimirlas ni combatir contra ellas. Mediante relatos, ejemplos, conversaciones confiadas, los padres pueden lograr que el niño sepa que “eso” que siente es suyo.
  • Enseñarle que él es mucho más que “eso” que siente dentro. Que tiene otras emociones. Si se siente muy apenado por un suceso familiar o de la escuela, tras enseñarle a aceptarlo, hay que enseñarle a despertar otros sentimientos. Por ejemplo, los asociados a la valentía. Si está orgulloso y desbordante por un éxito, hay que educarle en el respeto con que debe manifestarlo.

Tengámoslo claro

Aún parece que en el día a día nos comunicamos con los tópicos de la razón frente a los sentimientos. Siguiendo la tradición contraria a tal diferenciación me uno a afirmar que emociones y pensamientos son las piernas de un mismo ser. Ni pueden saltar las dos a la vez ni pueden ambas quedar paralizadas. Pero para avanzar deben saber cuándo pensamos, con ayuda de los sentimientos, y cuándo sentimos, con la luz de los pensamientos. Solo así, el niño, el humano avanza.

*De entre los infinitos sentimientos y matices de ellos cabe aquí el listado más difundido en psicología:

  • Amor
  • Generosidad
  • Gozo
  • Afecto
  • Júbilo
  • Compasión
  • Esperanza
  • Libertad
  • Agradecimiento
  • Aceptación
  • Acompañamiento
  • Bondad
  • Admiración
  • Benevolencia
  • Amabilidad
  • Alivio
  • Orgullo
  • Empatía
  • Integridad
  • Apego
  • Aprobación
  • Armonía
  • Honestidad
  • Humildad
  • Concentración
  • Templanza
  • Tolerancia
  • Motivación
  • Felicidad
  • Firmeza
  • Fortaleza
  • Autonomía
  • Serenidad
  • Optimismo
  • Satisfacción
  • Seguridad
  • Simpatía
  • Cariño
  • Estima
  • Comprensión
  • Solidaridad
  • Respeto
  • Pasión
  • Paz
  • Compromiso
  • Fervor
  • Competencia
  • Plenitud
  • Omnipotencia
  • Encanto
  • Euforia
  • Éxtasis
  • Ilusión
  • Interés
  • Confianza
  • Cuidado
  • Apoyo
  • Dignidad
  • Enérgico
  • Vitalidad
  • Nostalgia
  • Terror