Mejorando en casa con tus hijos
Mejora el comportamiento de tus hijos con las siguientes claves:

Mejorando en casa con tus hijos

Sabemos que cuando hablamos de criar a los hijos, cada familia posee su propia sensibilidad y su modo de organizarse. Al igual que ninguna persona puede ser igual a otra, en la vida de las familias cada una tiene su propio estilo de crianza, de resolver los procesos, de establecer prioridades.

Sin embargo, todas las familias funcionan con límites, con normas y hábitos que si bien algunas se mantienen permanentes a través del tiempo, otras van cambiando conforme a las necesidades de la edad de nuestros hijos/as. Lo que no debe ocurrir es que las normas y los hábitos cambien al capricho de los padres. Ser coherente es muy importante.

A continuación van algunas claves que te pueden ayudar en el buen comportamiento de tus hijos, e ir obteniendo mejores herramientas para una disciplina positiva en casa.

CLAVES PARA MEJORAR EL COMPORTAMIENTO

Tener en cuenta que somos los padres quienes debemos organizar a nuestros hijos para evitar conductas futuras difíciles de manejar.

Educando emociones: Eduquemos sus emociones desde el principio, es importante que nuestros niños conozcan y reconozcan las emociones que sienten y que los demás pueden sentir según las acciones que tengan. Saber identificar sus alegrías y euforias, así como sus enojos y rabietas ayuda a que su inteligencia generadora vaya siendo controlada por su inteligencia ejecutiva.

Límites: Establece límites claros y firmes en las rutinas y horarios; en los deberes y derechos, se deben delimitar de común acuerdo cuáles serán las reglas y rutinas que les gustaría tener a cada uno. Recuerda que los padres deben ser mediadores y ayudar a organizar los límites.

Los límites sirven como puntos de referencia sobre lo que se debiera y no se debiera hacer. Ayudan a entender e integrar las normas, hace que nuestros hijos se sientan más seguros, les ayuda a tener un buen concepto de sí mismos, tanto como de los otros, además aprenden a respetar.

Normas: Las normas también son importantes, ya que regulan la vida cotidiana y evitan conflictos, permitiendo ayudar a que nuestros hijos entiendan de mejor formas las situaciones, fomentando su responsabilidad.

Las normas deben ser claras, cortas, duraderas, coherentes, ajustadas a la realidad, que aporten seguridad (que los niños/as sepan qué esperamos) y suponen una inversión a mediano y largo plazo. Las normas, también deben (muy importante) dejar tiempo para que el niño organice por sí mismo sus propias actividades

Hábitos: Crea  hábitos, ya que estos son fundamentales, permiten el aprendizaje en contacto con el medio que rodea a nuestros hijos y esto le permite resolver sus necesidades básicas y actuar en distintas situaciones.

Expectativas: No compares a tus hijos con los de los demás, ni hagas comparaciones entre hermanos. Pero alienta a cada niño a actuar por sí mismo, a mejorar en sus juegos y obligaciones y a ser autónomo y ambicioso.

Clima familiar: Es importante brindarles a nuestros hijos un entorno familiar cariñoso, acogedor, estable, comprensible y estructurado, todo esto con la finalidad de que se sientan en un ambiente consecuente y que no sea un caos en donde todo el tiempo buscan estabilidad.Recuerda:

Es importante ser consecuente con tus acciones y tus palabras, demuéstrales con el ejemplo a tus hijos y, lo más importante, siempre refuerza el buen comportamiento con palabras agradables que ayuden y motiven a sus conductas.