Los problemas familiares más comunes
Los problemas familiares más comunes

Los problemas familiares más comunes

Los problemas familiares se dan en todo tipo de familias, no importa si estas son convencionales, monoparentales, extensas… Todas experimentan altibajos en momentos puntuales y mientras estos no vayan a más estaríamos hablando de algo normal dentro del entorno familiar.

El problema viene cuando la incomodidad, los gritos, las discusiones… pasan a ser una constante entre los miembros de la familia. Podemos pensar que esto es algo “normal” o “que pasa hasta en las mejores familias” en especial si conocemos otros núcleos familiares donde se dan los mismos problemas.

Sin embargo esto no es así, la relación entre una familia sana es tranquila, de respeto y apoyo constante. A continuación te contamos los problemas que más suelen darse en este tipo de familias conflictivas y que, por supuesto, tienen solución:

Los problemas más comunes en una familia

  • Falta de comunicación: En especial la dificultad de uno o varios miembros de la familia para exponer sus emociones y necesidades. Por lo general este es el problema que se encuentra detrás de muchos otros conflictos.
  • Conductas impulsivas e inadecuadas: Como son peleas sin motivo o abuso de sustancias.
  • Problemas en la adaptación al cambio: Surgen ante la llegada de un nuevo miembro a la familia, la muerte de un ser querido o un cambio importante en el núcleo familiar como es una mudanza o un divorcio.
  • Patologías o enfermedades: Cuando uno de los miembros enferma o sufre un accidente inhabilitante, tanto él como el resto de miembros pueden tener problemas psicológicos que les impiden asumir la nueva situación.
  • Rigidez o permisividad excesiva: Se da por lo general en los miembros de la familia más mayores o con más poder (por ejemplo poder económico) hacia el resto de miembros.
  • Peleas por la gestión de las tareas cotidianas: Asumir que una tarea pertenece inexorablemente a una persona, o que por el contrario no tiene que hacerla como si gozara de algún tipo de privilegio especial. También pueden surgir conflictos derivados de la gestión de la economía familiar, si uno de los miembros siente que no se tienen en cuenta sus necesidades.
  • Conflictos externos: Problemas en el trabajo por parte de los padres, problemas personales ajenos al núcleo familiar, conflictos en el colegio o con los amigos por parte de los hijos… Pueden trasladar las emociones negativas al núcleo familiar ocasionando conflictos también dentro de este.
  • Faltas de respeto: Gritos, agresiones físicas, insultos…

Terapia familiar

La mayoría de conflictos familiares suelen venir por hábitos y patrones subconscientes que no resultan fáciles de identificar, pues son comportamientos que tenemos arraigados muy dentro de nosotros.

Por esa razón, aunque existen múltiples formas de mejorar los conflictos familiares en nuestro propio hogar: como fomentar la comunicación o llevar un mejor manejo de las emociones, puede ser buena idea acudir a terapia familiar.

Este tipo de terapia se enfoca en la búsqueda de soluciones a los conflictos existentes entre los diferentes miembros de la familia, así como el respeto hacia cada miembro en particular, de manera que estos puedan exponer sus deseos y necesidades y sean justamente escuchadas y cubiertas.