La crianza liberadora en los hijos
La crianza positiva en los hijos

La crianza liberadora en los hijos

La forma de criar y educar a los hijos siempre ha generado cierta polémica. Se enfrentan muchas opiniones y experiencias diferentes que pueden variar muchísimo. Pero, ¿Cuál de ellas es la más indicada? ¿Cuál es la mejor forma de criar a los hijos? 

La crianza liberadora está siendo en la actualidad la elección de muchos padres. Este tipo de crianza está caracterizada por la empatía, la comprensión y la firmeza. Se les enseña a los más pequeños la mejor forma de hacer lo correcto usando el refuerzo positivo y al la vez, límites firmes, que era una de las técnicas más usadas hace unos años.

Este equilibrio entre el respeto a la personalidad del niño y la firmeza en los límites tiene como objetivo preciso el que éste desarrolle un sentimiento de respeto racional por los hechos reales de la vida y las relaciones,  la confianza en sus habilidades para producir cosas propias y útiles a los demás y una sensación de sano orgullo en la propia valía.


¿Cómo se aplica una enseñanza liberadora?

La enseñanza liberadora ayudará a tu pequeño a tener una infancia feliz y llena de amor no dependendiente. Es precisamente por ello por lo que muchos padres están optando por este tipo de educación y de enseñanza.

Educa con el ejemplo

Siempre decimos que los niños son el reflejo de los padres y, en cierta manera, es cierto. Es por eso por lo que una de las partes más importantes de la crianza en positivo es predicar, o educar, con el ejemplo.

Es fundamental que tu comportamiento le enseñe conceptos claves para que pueda usarlos durante su crecimiento. Dar las respuestas apropiadas en ciertas situaciones le servirá de mucho para enfrentarse al día a día.

Colocarse a la altura de los niños a la hora de hablar

A la hora de hablar con los niños, estos están en desventaja por la altura. Es por eso por lo que, cuando se les quiera transmitir algo importante, es fundamental tener un contacto directo, cara a cara. Es una buena forma de conectar y ellos lo agradecerán muchísimo.

Prestar atención a los niños

El ritmo de vida tan ajetreado que llevamos puede hacernos no prestar atención a los niños, lo cual es un error. Es importante prestar atención a los niños y saber leer sus señales.

Además, también es fundamental fijarse en la expresión corporal y facial de los más pequeños. La empatía inicial con ellos es muy buena siempre que te sirva para llevar luego al niño hacia los valores correctos. Te revelarán mucho más datos de los que estabas imaginando y te ayudarán a comprender y guiar mucho mejor a tus hijos.

El castigo corrector no es la última alternativa, pero no la deseches.

Los castigos están a la orden del día y es que si un niño tiene un mal comportamiento, los padres deben castigarlo. Mide, por favor, muy bien que no estés poniendo un castigo por lo que sientes que te ha hecho a ti, sino por lo que sabes amorosamente que el niño NO debe hacer.

En estos casos es importante ponerse en la piel del pequeño para comprender sus necesidades básicas y poder ser feliz. 

Puedes crear un horario de juegos, de salidas o de deberes para que el pequeño sepa que, pase lo que pase, puede confiar en ti, en tus palabras y en tu experiencia. Sé coherente y tu hijo acabará siéndolo. Sé productivo en el quehacer diario y él lo será, sé equilibrado y él crecerá sano y valioso.