Hablemos del bullying y de cómo prevenirlo
Hablemos del bullying y de cómo prevenirlo

Hablemos del bullying y de cómo prevenirlo

En poderenfamilia.com sabemos que el bullying es un tema delicado, pero es precisamente la gravedad de la situación lo que lo vuelve una charla obligada.

Se entiende por bullying todas las conductas enfocadas a dañar a una persona de forma reiterada, una de las características principales del bullying es que por lo general la víctima no puede escapar de la situación por sus propios medios. Un claro ejemplo de esto es el acoso escolar, donde quien lo sufre no puede decidir por su cuenta no ir a clase, por ejemplo. 

El bullying puede darse de diferentes maneras: Mediante maltrato físico, psicológico o verbal. Ahora bien, ¿Qué podemos hacer nosotros como padres para evitarlo? 

La buena noticia es que ¡Podemos hacer y mucho! Los maestros ayudan, el entorno también, pero es en el seno de la familia donde mejor se aprender estos valores. Veamos cómo hacerlo: 

Cómo prevenir el bullying

1- Enseñar buena conducta a los niños desde muy pequeños

Si bien es cierto que los niños pasan por determinadas etapas de desarrollo cerebral y no pueden asimilar ciertos conocimientos hasta que están preparados, existen ciertas áreas del comportamiento que pueden (y deben) entender desde temprana edad.

Por ejemplo, nunca debemos permitir que el niño le pegue a otro pequeño o a un adulto porque éste haga algo que no le gusta, por ejemplo coger su juguete. Pero de la misma manera también debemos enseñarle que no debe coger los objetos de otras personas. 

Al principio puede parecer que el niño, en especial si es muy pequeño, no nos entiende, pero te aseguramos que con la repetición y la recompensa positiva y negativa aprenderá que comportamientos son adecuados y cuales intolerables, además lo hará más rápido de lo que imaginas.   

2- Enseñar a no chinchar, el primer paso

Los adultos somos muy tolerante cuando los niños “chinchan” a otros pequeños, en especial los hermanos suelen ser los que más sufren esta mala práctica.

Y si, hablamos de una mala práctica que después extrapolan a la escuela y a los compañeros de juego, realizando acciones molestas que pueden terminar en peleas si el otro niño responde y en acoso si la víctima las tolera.

Por supuesto debemos evitar que los pequeños vean este comportamiento, los niños aprenden por imitación. Que jamás vean como un adulto realiza la acción que le hemos dicho que “no se hace” es la mejor forma de prevenirlo. 

Sobra decir que como adultos no debemos chinchar al niño, si un amigo mayor u otro adulto lo hace le pedimos respetuosamente que deje de hacerlo. Ya que algunas personas lo hacen alegando que “Es para que aprenda a defenderse” Mucho cuidado en este aspecto. 

3- Evitar que nuestros hijos le sigan el juego al “matón”

Puede que no sea nuestro hijo quien realice el acoso pero si quien ríe las gracias al matón de turno. Sentimos la dureza de nuestras palabras pero en ese caso el niño que ríe las gracias tiene la misma culpa que quien realiza la acción. La parte buena es que también podemos ayudar a prevenir el bullying al entender esta parte.

Está demostrado que una de las razones del acoso escolar es el “público” de los acosadores, si estos se quedan sin público o incluso experimentan el rechazo de sus compañeros por tratar mal a alguien cesarán en sus acciones.

Enseñar a los niños desde muy pequeños que el acoso no es divertido ni digno de admiración es la mejor forma de prevenir el bullying.