¿Cómo afecta a los jóvenes los problemas familiares?
¿Cómo afecta a los jóvenes los problemas familiares?

¿Cómo afecta a los jóvenes los problemas familiares?

Muchas veces como padres pensamos que los conflictos familiares nos afectan más a los adultos que a los niños o adolescentes. Sin embargo esto no es así, los hijos sufren los conflictos familiares tanto o más que los propios padres, pues debemos tener en cuenta que ellos no cuentan con la madurez necesaria ni con las herramientas para solucionar esos conflictos. Por ende, su sensación de desánimo, miedo y desamparo suele ser mayor que la que siente una persona adulta. 

Problemas familiares y bajo rendimiento académico

Los llamados “Problemas en casa” afectan directamente al rendimiento académico del niño o adolescente en la escuela. Cuando discutimos con nuestros hijos estos se sienten atacados y viven todo un torbellino de emociones que, lo quieran o nos, arrastran a cualquier lugar donde vayan siendo la escuela uno de los más importantes.

Por otro lado cuando un niño no se siente emocionalmente atendido (Y por supuesto con sus necesidades básicas cubiertas) puede tener problemas de sueño o incluso descuidar su alimentación, perder el apetito, comer por ansiedad… 

Problemas familiares, ansiedad y depresión

Poco se habla de la ansiedad y la depresión infantil, pero existe y afecta a más niños de lo que pensamos. Los niños y adolescentes sienten los problemas económicos, sociales y laborales de los padres a un nivel muy profundo. 

Por otro lado cuando se regaña a un niño de manera exagerada, él no lo entiende, y acaba por pensar que no es digno del amor de sus padres e incluso puede llegar a temerles, lo que se traduce en un desarrollo psicológico inadecuado que traerá problemas para el niño y la familia, tanto inmediatos como a futuro.  

Qué podemos hacer como padres para evitar que los problemas familiares afectan a nuestros hijos

Asumir que nosotros somos los adultos

Un niño o un adolescente es una persona que no posee los mismos conocimientos que tú, está descubriendo el mundo y tu papel no es “castigarlo” por sus errores, sino ayudarle a aprender y guiarle por el camino correcto en la medida de lo posible. 

Nunca cargues a tus hijos con tus problemas

De la misma manera no debes cargar a tu hijo con tus problemas, contar nuestros contratiempos laborales, financieros o sociales a los niños solo les proporciona una carga que no les corresponde. Busca un buen amigo si necesitas desahogarte, pero nunca lo hagas con tu hijo. 

Aprende cómo solucionar tus propios problemas

Si no sabes solucionar tus problemas no sabrás cómo solucionar los de tu hijo. 

  • ¿Tienes problemas financieros que afectan a tu familia? Tu labor es aprender cómo solucionarlos, manteniendo a tus hijos al margen o involucrándoos en base a su edad, siempre de una manera que resulte didáctica para ellos. 
  • Controla tus emociones: Gritar o explotar en llanto cuando surge un problema familiar carga emocionalmente a tus hijos, no soluciona los problemas y les enseña malos hábitos emocionales. Cuando aprendas a dominar tus emociones ellos te imitarán, aprenderán a dominar las suyas y podrás asesorarlos en ese camino. 
  • Descubre técnicas de resolución de conflictos familiares: Poder en familia es un libro que te ayudará a tener una relación más armoniosa con tus  hijos, si no sabes cómo afrontar los problemas familiares de forma constructiva, leerlo te ayudará a conseguirlo.